Ayer una persona que nunca pensé me decepcionó mucho. La circunstancia fue esta. Hubo una ceremonia más una rogativa mapuche. Los estudiantes de mi liceo poco tomaron en cuenta la actividad, aunque sí hubo algunos interesados.
Luego de dicho acto, cuando nos disponíamos a tomar los cursos en las salas de clases para que luego de un rato se retiraran a su domicilio, el locutor y principal encargado nos invitó al cóctel. Le dijimos que iríamos a tomar los cursos. El señor muy amable insistió afirmando que serían como 5 o 10 minutos, y que cualquier cosa "le echáramos la culpa a él"... bueno, entramos con una colega. Cuando estaba adentro, el subdirector, literalmente me echó del cóctel, que me fuera a tomar los cursos.
Bueno, me fui... qué más, pero se suponía que este personaje es el más amable de este establecimiento.
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